La sala en silencio
El expositor pregunta si hay dudas. Nadie levanta la mano. Las preguntas existen, pero hacerlas delante de la jefatura cuesta caro.
1 de 72 con algo que preguntar
En una charla de empresa las mejores preguntas se quedan sin hacer: nadie quiere exponerse frente a su jefatura. Amped Live las recoge desde el teléfono de cada asistente, la sala vota cuáles importan y tú decides cuáles suben a pantalla.
Sin instalar ninguna aplicación. Se entra con la cámara del teléfono.
¿Cómo se refleja esto en el plan de los equipos que ya están al límite?
¿Habrá presupuesto de capacitación para el segundo semestre?
¿Qué pasa con las promociones internas este año?
Quien modera decide cuáles suben a la pantalla.
Termina la presentación, el expositor pregunta si hay dudas y la sala mira el suelo. Preguntan las mismas tres personas de siempre. El resto se va con la duda intacta y la empresa se queda sin saber qué quedó poco claro.
No es falta de interés: es el costo de hablar en público delante de colegas y jefaturas. Cambiar ese costo es un problema de formato, no de motivación.
El expositor pregunta si hay dudas. Nadie levanta la mano. Las preguntas existen, pero hacerlas delante de la jefatura cuesta caro.
1 de 72 con algo que preguntar
Cada persona lo escanea con el teléfono que ya tiene en la mano. Sin instalar nada, sin crear una cuenta, sin contraseñas. La sala entra en segundos.
Se proyecta en la sala
Cada asistente escribe la suya y elige si aparece con su nombre o de forma anónima. La pregunta incómoda —la que de verdad importa— por fin se hace.
¿Cómo se refleja esto en el plan de los equipos que ya están al límite?
¿Habrá presupuesto de capacitación para el segundo semestre?
¿Qué pasa con las promociones internas este año?
Las preguntas se ordenan por lo que más gente quería saber. Un voto por persona, garantizado en la base de datos: no gana quien grita más fuerte.
¿Cómo se refleja esto en el plan de los equipos que ya están al límite?
¿Habrá presupuesto de capacitación para el segundo semestre?
¿Qué pasa con las promociones internas este año?
Nada llega a la proyección sin permiso. Un clasificador automático marca el contenido ofensivo antes de que alguien tenga que leerlo.
¿Cómo se refleja esto en el plan de los equipos que ya están al límite?
¿Habrá presupuesto de capacitación para el segundo semestre?
¿Qué pasa con las promociones internas este año?
El recorrido completo: el silencio del principio, el código que se proyecta, las preguntas entrando, la sala votando y la moderación decidiendo qué sube a pantalla.
Cada asistente escribe desde su teléfono y elige si aparece con su nombre o de forma anónima. La pregunta incómoda —la que de verdad importa— por fin se hace.
El público vota las preguntas de otros. Lo que sube no es lo que gritó más fuerte, sino lo que más gente quería preguntar. Un voto por persona, garantizado en la base de datos.
Quien modera aprueba, rechaza o marca como respondida. Un clasificador automático señala el contenido ofensivo antes de que alguien tenga que leerlo. Ninguna pregunta se proyecta sola.
No hay aplicación que instalar ni cuenta que crear. Se apunta la cámara al código y se está adentro. Es la diferencia entre que participe la sala completa o solo quienes tuvieron paciencia.
Desde la convocatoria hasta el informe del día después. Cada función se enciende o se apaga según lo que tu evento necesite.
Se carga la lista de invitados y cada persona recibe su enlace personal. Sabes quién confirmó y quién no, sin planillas cruzadas a mano.
Cada asistente confirma su cupo y recibe una credencial con código para el acceso. El cupo se toma de forma atómica: nunca se entregan dos lugares iguales.
Los teléfonos del público se coordinan y toda la sala se convierte en una pantalla gigante que dibuja el logo de tu empresa. Es la fotografía de prensa del evento.
Mide si el mensaje llegó, rompe el hielo antes de empezar o decide algo con la sala en treinta segundos. Los resultados se proyectan al instante.
Para jornadas de integración: las mesas compiten y el marcador se proyecta. La dinámica que necesitabas, sin contratar una productora aparte.
Los asistentes suben fotos sin instalar nada y tú te llevas todas en alta resolución. Se borra solo a los 30 días, así no acumulas material sensible.
Al terminar quedan las preguntas, los votos, la participación y las respuestas. El insumo para el próximo evento y para justificar el de este año.
Registro auditable de qué versión del consentimiento aceptó cada persona, cuándo y para qué. Alineado con la Ley 21.719 de datos personales de Chile.
El bloque de preguntas se apaga o lo monopolizan tres personas.
Una cola de preguntas ordenada por la propia sala, moderada antes de proyectarse.
Ver cómo se aplicaNadie pregunta lo que de verdad quiere preguntarle a la gerencia.
Preguntas anónimas priorizadas por votos. La dirección responde lo que importa.
Ver cómo se aplicaNo hay forma de saber si el contenido quedó claro hasta que es tarde.
Trivia en vivo que mide comprensión y deja el resultado por persona.
Ver cómo se aplicaConvocar, confirmar y controlar el acceso son tres herramientas distintas.
Invitación, confirmación, credencial y acceso en un mismo lugar.
Ver cómo se aplicaSe comunica hacia una sala en silencio y no se sabe cómo cayó.
Votaciones y reacciones en vivo, más el mosaico con la marca para la foto.
Ver cómo se aplicaLas dinámicas dependen de que alguien las anime bien.
Desafíos por equipo con marcador proyectado. La mecánica ya está armada.
Ver cómo se aplicaCuántas personas, qué formato, qué quieres lograr. De ahí sale qué funciones se activan y cuáles no: un seminario no necesita lo mismo que una jornada de integración.
Configuramos el evento, cargamos la convocatoria y aplicamos los colores y el logo de tu empresa. Tú revisas y apruebas antes de que lo vea nadie.
Se proyecta el código, la sala entra y quien modera controla todo desde un panel. Acompañamos la primera vez para que no dependas de nosotros la segunda.
Preguntas, respuestas, participación y fotos. Todo exportable, para el informe y para el próximo evento.
Amped Live no es un producto cerrado que se toma o se deja. La plataforma es nuestra y el equipo que la desarrolla es el mismo que atiende tu evento, así que lo que tu empresa necesita entra en el plan de trabajo.
Contarnos qué necesitasColores, logo y lenguaje de tu empresa en todas las pantallas: la del asistente, la proyectada y la del moderador.
¿Necesitas una dinámica que no está, una integración con tu intranet o un informe con un formato específico? Se evalúa, se cotiza y se construye.
Se activa lo que tu evento necesita y se apaga el resto. Una interfaz con funciones que nadie va a tocar es una interfaz peor.
No. Se apunta la cámara del teléfono al código que se proyecta y se abre en el navegador. No hay aplicación, ni cuenta, ni contraseña. Es la diferencia más grande frente a las alternativas del mercado.
Para el resto de la sala y para quien modera, sí: el nombre no se muestra ni se expone en la pantalla. El sistema guarda internamente el origen sólo para impedir que una misma persona vote muchas veces.
Ninguna pregunta llega a la pantalla sin que alguien la apruebe. Además, un clasificador automático marca el contenido problemático antes de que el moderador lo lea, para que no tenga que revisarlo todo a mano.
La aplicación es liviana y está pensada para redes saturadas: pide datos con poca frecuencia y se recupera sola al reconectarse. Para eventos grandes revisamos la conectividad del recinto antes.
Queda registro auditable de qué consentimiento aceptó cada persona, cuándo y para qué finalidad, alineado con la Ley 21.719. El álbum de fotos se elimina automáticamente a los 30 días.
Depende del tamaño del evento y de qué funciones necesites. Conversamos tu caso y te enviamos una propuesta cerrada, sin costos por asistente que aparezcan después.
Cuéntanos qué evento tienes por delante y te mostramos exactamente cómo se vería con tu marca. La demostración no tiene costo.